Luis Galván, exdefensor de la selección argentina y campeón mundial en 1978, murió a los 77 años tras complicarse su estado de salud por una neumonía. El futbolista había estado internado en la Clínica Reina Fabiola debido a un virus intrahospitalario que afectó gravemente su respiración.

La noticia conmovió a su club, Talleres de Córdoba, que a través de un comunicado expresó su tristeza y envió un cálido mensaje de apoyo a la familia de Galván: “Hasta siempre, Luis. Nuestro emblema y campeón del mundo siempre será recordado por su esfuerzo y dedicación”. Por su parte, la AFA también le dedicó palabras de cariño, destacando su valioso paso por la selección argentina, donde jugó todos los partidos en la Copa del Mundo de 1978.

Galván, nacido en Santiago del Estero en 1948, fue el jugador que más veces defendió la camiseta de Talleres, con 503 partidos disputados. A lo largo de su carrera también jugó en otros clubes como Belgrano, Loma Negra y Central Norte. Tras su retiro, continuó ligado a Talleres como director de las escuelas de fútbol, donde formó a nuevas generaciones de futbolistas, incluyendo el área de fútbol femenino.

Su participación en el Mundial de 1978 marcó un hito, siendo destacado como uno de los mejores jugadores del torneo, especialmente en la final contra los Países Bajos, un partido que Argentina ganó 3-1. Además, formó parte de la selección que participó en el Mundial de 1982.

El legado de Luis Galván perdura tanto en el fútbol argentino como en Talleres, club con el que forjó su historia y dejó un ejemplo de humildad, dedicación y amor por los colores que defendió.

Tendencias