La manifestación fue convocada por agrupaciones de jubilados que reclaman un aumento urgente en sus haberes y el restablecimiento de la cobertura plena de medicamentos por parte del PAMI. La protesta tuvo lugar frente al Congreso de la Nación y estuvo acompañada por un fuerte operativo de seguridad, en el que intervinieron efectivos de fuerzas federales.

Este miércoles se vivieron momentos de tensión en las inmediaciones del Congreso durante una nueva movilización de jubilados, cuando las fuerzas de seguridad aplicaron gas pimienta para dispersar a los manifestantes, siguiendo el protocolo antipiquetes. La Policía Federal, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, la Gendarmería y la Prefectura Naval estuvieron presentes en un operativo de seguridad amplio que buscaba controlar la protesta en la Plaza Congreso.

Los agentes policiales mantuvieron a los manifestantes confinados sobre las veredas cercanas al Congreso, donde el paso vehicular fue interrumpido por vallas de seguridad. En el operativo, los gases lacrimógenos no solo afectaron a los manifestantes, sino también a los fotógrafos que cubrían la protesta, generando críticas por el uso excesivo de la fuerza. El diputado del FIT Alejandro Vilca cuestionó duramente la acción, denunciando que el despliegue policial representa una forma de intimidación y autoritarismo que restringe la protesta pacífica.

Los jubilados volvieron a salir a la calle para exigir un aumento en sus haberes, la restitución de los medicamentos gratuitos del PAMI y para manifestarse en contra del veto presidencial impuesto por Javier Milei a la ley que proponía un incremento en sus ingresos. La protesta se enmarca en un contexto de reclamos sociales y económicos que continúan generando confrontaciones con las fuerzas de seguridad.

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