Las tobilleras usan GPS y radiofrecuencia para monitorear 24/7 a condenados. El sistema alerta si se sale del perímetro autorizado o se manipula el dispositivo. Incluye un brazalete en el tobillo y una base instalada en el domicilio que envía datos al centro de control.

En Argentina, se aplican en casos como prisión domiciliaria (ejemplo: Cristina Kirchner) o violencia de género. Las violaciones activan alarmas inmediatas y pueden derivar en la revocación del beneficio. La Justicia recibe informes periódicos del cumplimiento.

El sistema es casi imposible de evadir: resiste sabotajes y suma controles aleatorios. Combina tecnología satelital con protocolos judiciales para garantizar que la pena se cumpla sin necesidad de encarcelamiento.

Tendencias