El jefe de Gobierno porteño instruyó al Ministerio de Seguridad y a la Policía de la Ciudad a aplicar el Código Contravencional a quienes ensucien el espacio público al manipular residuos.
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, instruyó al Ministerio de Seguridad y a la Policía local para que actúen contra quienes revuelvan basura en los contenedores y ensucien el entorno. “Si se niegan a limpiar y ordenar, deberán ser sancionados de acuerdo con la normativa vigente”, aseguró a través de una publicación en la red social X.
La medida se basa en el artículo 94 del Código Contravencional porteño, que establece sanciones que van desde multas económicas hasta trabajos de utilidad pública para quienes ensucien bienes públicos o privados. En ciertos casos, como el vandalismo sobre monumentos, hospitales o escuelas, las penas se duplican. En caso de bienes privados, la acción requiere denuncia del propietario, salvo en templos religiosos.
Actualmente, la Ciudad cuenta con 33.045 contenedores, de los cuales 4.589 son verdes para reciclables. Para prevenir el vandalismo y mejorar la higiene urbana, ya se instalaron 7.000 unidades antivandálicas con un diseño que impide la extracción de residuos, el ingreso de personas o el depósito de objetos voluminosos.
Entre enero y junio de este año se registraron más de 25.000 hechos de vandalismo contra contenedores, según datos oficiales. La mayoría fueron solucionados con recambio de piezas, aunque algunos fueron destruidos por completo. La detección de los daños se realiza tanto a través del monitoreo callejero como por denuncias vecinales.
Desde el Gobierno porteño recordaron que la basura debe sacarse de domingo a viernes entre las 19 y las 21, y que los comercios deben separar residuos y no desecharlos sin bolsa. Para residuos de gran tamaño, los vecinos pueden coordinar la recolección de forma gratuita por WhatsApp con BOTI o llamando a la línea 147.










