El empresario de Suizo Argentina confesó que “Lolita” de Nabokov lo inspira como escritor, en medio de denuncias por coimas en la compra de medicamentos para discapacitados.
Eduardo Kovalivker, dueño de la droguería Suizo Argentina, quedó en el centro de la tormenta por presuntas coimas en licitaciones de medicamentos destinados a personas con discapacidad. Pero su perfil público no se limita al mundo de los laboratorios: también se presenta como novelista erótico. En una entrevista cultural sorprendió al señalar como una de sus fuentes de inspiración a Lolita, de Vladimir Nabokov, la polémica obra que aborda la pedofilia y el abuso infantil.
El contraste no pasó inadvertido. Mientras la Justicia avanza en la investigación por contratos sospechosos con el Estado, Kovalivker defiende su saga literaria –Bianca, Clavelina, Jannah y Mali– como un aporte al género erótico. Sostiene que el erotismo “tiene que ver con la belleza, la suavidad y el romanticismo”, y asegura que sus textos son una alternativa “con argumentos de vida e incluso divertidos” frente al boom de Cincuenta sombras de Grey.
Lo más perturbador fue su declaración sobre Nabokov: “Lolita me inspira”, dijo sin matices. La referencia a una novela que ha generado décadas de debate moral y ético por su representación de la pedofilia genera incomodidad, sobre todo vinculada a un empresario acusado de lucrar con fondos destinados a los más vulnerables.
Kovalivker, que también incursionó en poesía y ensayos históricos, marca distancia del Marqués de Sade, a quien rechaza por sus “aberraciones sexuales”. Sin embargo, su reivindicación de Lolita en paralelo a la promoción de su obra erótica abre interrogantes sobre los valores que guían tanto su faceta cultural como empresarial.
En su defensa, el empresario-escritor plantea que sus libros pueden servir como “pequeños escapes de las angustias que nos agobian”. Pero en el contexto de una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, sus palabras resuenan con ironía: para la opinión pública, el verdadero escape parece haber sido de los controles estatales en el sistema de salud.










