Jorge Macri afirmó que la Ciudad dejó atrás los acuerdos con referentes sociales como Juan Grabois y Emilio Pérsico para administrar la política alimentaria. Destacó que ahora la asistencia se gestiona de manera directa con los beneficiarios mediante una aplicación con QR.

El jefe de Gobierno porteño sostuvo que la Ciudad adoptó un nuevo esquema de asistencia alimentaria basado en el vínculo directo con cada persona que retira su ración en los comedores. Según explicó, la digitalización del sistema terminó con la necesidad de negociar con organizaciones sociales para distribuir alimentos.

Macri detalló que la aplicación implementada permite certificar cada entrega a través de un código QR, lo que volvió más transparente el funcionamiento de los comedores. Gracias a este mecanismo, indicó, el Gobierno porteño pudo identificar 40 espacios que no prestaban servicio o recibían más comida de la que entregaban.

El mandatario insistió en que la eliminación de intermediarios no implica recortar la ayuda, sino asegurar que llegue a quienes realmente la necesitan. “El comedor que trabaje bien va a recibir todas las raciones necesarias, pero sin prácticas que desvíen la asistencia”, subrayó.

Consultado sobre el perfil de quienes recurren a los comedores, Macri señaló que la demanda actual incluye a jubilados y sectores de clase media, tanto en barrios populares como en zonas urbanas. También remarcó la ampliación de la tarjeta Ciudadanía Porteña para facilitar la compra de alimentos y medicamentos a quienes evitan pedir comida pero igualmente requieren apoyo.

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