La previa a la votación del proyecto minero San Jorge volvió a poner a Uspallata en el centro del debate provincial. En ese clima, Federico Olivera —vecino de la zona y estudiante de Logística Minera— describió cómo se vive este momento en una comunidad que, según él, durante años no pudo expresarse abiertamente a favor del desarrollo minero.
Olivera explicó que en Uspallata existió un largo período en el que manifestar apoyo a la actividad era prácticamente imposible, y que eso empezó a cambiar a medida que se difundió más información técnica sobre el proyecto y se multiplicaron los espacios de capacitación. Desde su experiencia, asegura que hoy muchos vecinos consideran que la minería puede representar una oportunidad real para la región, siempre bajo las condiciones y controles correspondientes.
También remarcó que la tensión actual no es ajena a la historia del valle, donde el debate sobre San Jorge lleva más de una década. Sin embargo, señala que esta nueva instancia legislativa se vive con expectativa y con la sensación de que, por primera vez en mucho tiempo, la comunidad puede expresarse con mayor libertad respecto a su futuro productivo.
De cara a la votación, Olivera sostiene que Uspallata atraviesa un momento de definiciones profundas. Para él, la decisión no solo impactará en la economía local, sino en la posibilidad de que la región se inserte en un esquema de desarrollo que incluya empleo, inversión y una nueva matriz productiva. Aunque reconoce que existen temores y resistencias, destaca que la discusión debe darse con información y participación, en un marco donde la voz de los vecinos tenga un rol central.










