El presidente Javier Milei resolvió no actualizar su salario ni el de la vicepresidenta Victoria Villarruel, pese a habilitar un aumento para el resto del Gabinete.
La decisión fue tomada por el propio mandatario luego de los reclamos internos por la pérdida de poder adquisitivo de ministros y altos funcionarios, cuyos sueldos permanecían congelados desde 2023. Con el nuevo esquema, los cargos jerárquicos del Ejecutivo recibirán una actualización salarial, mientras que Milei y Villarruel mantendrán sus haberes sin cambios por tiempo indeterminado.
De este modo, ministros, secretarios y subsecretarios verán reflejado por primera vez un aumento en lo que va de la gestión, tras una licuación estimada en torno al 60% por la inflación acumulada. La vicepresidenta, que en distintas oportunidades expresó su malestar por el nivel de su remuneración, quedará excluida del ajuste, al igual que el Presidente, quien percibe actualmente poco más de $4 millones mensuales.
La medida se da en un contexto de fuerte tensión entre Milei y Villarruel, cuya relación se encuentra deteriorada desde hace meses. A esto se suman recientes cruces por el Presupuesto 2026 y el financiamiento del Senado. Desde el Gobierno insistieron en que el congelamiento del salario presidencial responde a una decisión política del mandatario, que busca diferenciarse del resto de la estructura del Ejecutivo y sostener el mensaje de austeridad.










