El fiscal Ricardo Sáenz sostuvo que la investigación por la muerte de Alberto Nisman avanza en la identificación de los responsables intelectuales del hecho, aunque aseguró que “nunca se van a conocer los autores materiales” .

En declaraciones radiales, Sáenz elogió el trabajo del fiscal Eduardo Taiano, a cargo de la investigación, a quien definió como “un gran profesional”, y destacó que el expediente comenzó a mostrar avances a partir del análisis de comunicaciones y declaraciones incorporadas recientemente.

Según explicó, el entrecruzamiento de llamados de agentes de inteligencia aportó información relevante y permitió que algunos de ellos prestaran declaración en la causa. Además, recordó que se dispuso el llamado a indagatoria de la ex fiscal Viviana Fein y consideró que existieron fallas graves en la investigación inicial que “se parecen mucho a un encubrimiento”.

Sáenz remarcó que la escena del hecho fue alterada, lo que, a su entender, impide la posibilidad de hallar pruebas físicas concluyentes. “Se ensució la escena del crimen y no se van a encontrar huellas”, afirmó, al explicar por qué descarta que se identifique a los ejecutores materiales.

No obstante, el fiscal subrayó que la causa siempre estuvo orientada a determinar quién ordenó y facilitó el crimen. En ese sentido, recordó que existe un procesamiento firme por participación necesaria contra Diego Lagomarsino, señalado como la persona que entregó el arma utilizada en el hecho.

Finalmente, Sáenz calificó la investigación como compleja, con miles de cruces telefónicos, y mencionó recientes revelaciones periodísticas sobre supuestos contactos entre la ex procuradora Alejandra Gils Carbó y áreas del Poder Ejecutivo, que contradicen declaraciones previas y suman nuevos elementos al expediente.

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