El ministro de Salud defendió la decisión de apartar a 11 empleados del Hospital Garrahan por una protesta realizada en 2025. Afirmó que la medida fue necesaria para resguardar el funcionamiento del centro de salud y garantizar el cumplimiento de la ley.

El ministro de Salud, Mario Lugones, destacó este miércoles el cesanteo de 11 trabajadores del Hospital Garrahan, entre ellos 10 delegados gremiales, como consecuencia de la toma de oficinas de la Dirección Médica ocurrida en octubre del año pasado. Según sostuvo, la decisión buscó preservar el normal funcionamiento de una institución clave para la atención pediátrica.

A través de un mensaje público, Lugones afirmó que quienes protagonizaron la medida de fuerza “no estaban cuidando niños ni defendiendo al equipo de salud”, sino que llevaban adelante una acción política para reclamar el pago de días no trabajados. En ese marco, señaló que la protesta puso en riesgo el funcionamiento del hospital.

El titular de la cartera sanitaria remarcó además que en el Hospital Garrahan “se cuida a los niños y en la Argentina se cumple la ley”, al justificar la sanción aplicada al personal involucrado. La definición apuntó a marcar un límite frente a acciones que, según el Gobierno, afectan servicios esenciales.

Por último, Lugones subrayó que, pese a los intentos de obstaculizar su actividad, el Garrahan continúa fortaleciendo su rol como hospital pediátrico de referencia. Destacó que el centro realiza cirugías de alta complejidad, recibe pacientes de todo el país y mantiene su crecimiento como institución clave en el sistema de salud.

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