El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, se manifestó a favor de avanzar con la creación de un régimen penal juvenil y volvió a cuestionar el funcionamiento del sistema judicial.
En diálogo con Radio Rivadavia, Macri reafirmó su “postura histórica de que a conducta de adulto, pena de adulto”, aunque aclaró que los jóvenes deben cumplir condenas en un sistema diferenciado. En ese sentido, remarcó que adolescentes de entre 13 y 16 años no pueden ser alojados en las mismas cárceles que los adultos.
“El chico tiene que estar en otro lugar porque todavía hay más esperanza de recuperarlo y salvarlo. Si lo meto en el sistema actual, probablemente lo perdamos”, explicó, al insistir en la necesidad de un abordaje específico para jóvenes en conflicto con la ley penal.
El jefe de Gobierno subrayó que el debate de fondo pasa por definir si quien comete un delito efectivamente debe quedar detenido. “El problema en la Argentina es el concepto de la puerta giratoria”, afirmó, al cuestionar la reiteración de detenciones sin condenas firmes.
Macri también reconoció que, en términos estadísticos, los menores representan una porción reducida del delito, incluso en los hechos graves. Sin embargo, advirtió que la falta de una percepción real de castigo debilita al sistema y concluyó: “Si tengo que agarrar 28 veces a la misma persona antes de que la Justicia disponga una prisión efectiva, estamos fritos”.










