En la provincia de San Juan se encuentra en evaluación el proyecto minero Vicuña, una iniciativa que prevé una inversión estimada en US$7.100 millones para desarrollar un yacimiento de cobre, oro y plata en el departamento Iglesia, en el límite con Chile. El proyecto, impulsado por empresas del sector que operan en la zona, integra los depósitos Filo del Sol y Josemaría y actualmente atraviesa etapas técnicas y de planificación. De avanzar en los próximos años y concretarse la decisión final de inversión, podría posicionar a la provincia como uno de los principales productores de cobre del país, un mineral clave para la transición energética y la electrificación global.
Según la información difundida, el potencial geológico del área indicaría uno de los mayores recursos cupríferos aún no desarrollados a nivel mundial. No obstante, el volumen definitivo de producción dependerá de estudios de factibilidad, aprobaciones regulatorias y condiciones de mercado. La iniciativa contempla una etapa de construcción de gran escala que podría extenderse varios años antes de una eventual puesta en marcha.
En términos económicos, de concretarse la inversión anunciada, el proyecto podría generar un impacto significativo en el empleo y en la actividad de proveedores locales durante la fase de construcción y operación. También podría incrementar las exportaciones mineras argentinas a largo plazo, aunque esos escenarios están sujetos a definiciones técnicas, ambientales y financieras que todavía se encuentran en proceso.
El cobre es considerado estratégico a nivel internacional por su uso en energías renovables, redes eléctricas y movilidad eléctrica. En ese contexto, proyectos como Vicuña se inscriben dentro de una oportunidad productiva para la Argentina, siempre que cumplan con los estándares ambientales y regulatorios vigentes. Por el momento, se trata de un desarrollo en evaluación que, si avanza, podría modificar de manera relevante el perfil productivo de San Juan.









