Trabajadores judiciales iniciaron un paro por 48 horas y ocuparon el edificio central de la Justicia Nacional del Trabajo, ubicado en Diagonal Roque Sáenz Peña 760, en la Ciudad de Buenos Aires.
El punto más cuestionado es el artículo 91 de la iniciativa, que aprueba el acuerdo de transferencia de la función judicial en materia laboral entre la Nación y la Ciudad, con un plazo de 180 días para concretar el traspaso de jueces, infraestructura y competencias. Según el texto, la Justicia Nacional del Trabajo mantendría su vigencia hasta que se instrumente el acuerdo y luego avanzaría hacia una disolución progresiva.
Desde el gremio sostienen que el esquema convertiría al fuero nacional en “residual”, ya que las nuevas demandas ingresarían directamente a la Justicia porteña, mientras los actuales magistrados quedarían limitados a los expedientes en trámite. También advierten que la simplificación podría derivar en el cierre de juzgados y en la suspensión de concursos para cubrir vacantes.
La protesta incluyó la ocupación del edificio hasta media mañana y una convocatoria a movilizarse en el microcentro porteño. El conflicto reaviva el debate sobre la autonomía de la Ciudad, especialmente tras el fallo “Levinas” de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que reconoció al Superior Tribunal de Justicia porteño como instancia revisora previa en causas de fueros nacionales con asiento en CABA.










