La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza celebró la aprobación de la reforma a la Ley de Glaciares y llamó a aprovechar la oportunidad para atraer inversiones.
En el cierre del debate, Patricia Bullrich pidió terminar con la “falsa elección” entre agua y trabajo. “No es agua o trabajo”, enfatizó, y aseguró que la norma no modifica la “columna vertebral” de la ley, ya que los glaciares continúan siendo bienes de interés público y reservas estratégicas de recursos hídricos con protección total.
La ex ministra de Seguridad sostuvo que interpretaciones restrictivas paralizaron inversiones y que una mejor delimitación de las zonas sin reservas hídricas permitirá impulsar proyectos productivos. Según argumentó, esto favorecerá la generación de empleo y el crecimiento de las economías regionales.
“El verdadero ambientalismo del siglo XXI no es el que prohíbe todo, sino el que incorpora tecnología, controles, transparencia y previsibilidad”, planteó. En ese sentido, diferenció lo que definió como un enfoque “responsable” frente a posiciones que, a su criterio, impiden cualquier desarrollo.
Por último, afirmó que el capitalismo “no le teme al control”, sino a la arbitrariedad y la discrecionalidad. “El control es intrínseco del capitalismo porque necesita seguridad jurídica”, concluyó.









