Un juzgado laboral frenó este martes la transferencia de la Justicia Laboral a la ciudad de Buenos Aires tras una medida cautelar presentada por el sindicato judicial UEJN.

La resolución fue dictada por el Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N° 30, a cargo del juez Herman Mendel, en el marco de una causa impulsada por la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación, liderada por Julio Piumato. La medida tendrá vigencia hasta que se resuelva la cuestión de fondo.

En su fallo, el magistrado ordenó suspender completamente los efectos del acuerdo de transferencia de la justicia laboral, incorporado en la Ley 27.802 de Modernización Laboral, y también le dio un plazo de tres días al Estado nacional para presentar un informe.

El juez consideró acreditados los requisitos de verosimilitud del derecho y peligro en la demora, elementos necesarios para dictar una medida cautelar. Además, señaló posibles irregularidades en el procedimiento, como la falta de intervención de la Comisión Bicameral prevista en la Ley 24.588.

Desde el sindicato impulsor de la medida se cuestionaron distintos aspectos del traspaso, entre ellos la posible afectación de derechos laborales, la estabilidad del personal y la estructura de la justicia laboral, lo que podría impactar en más de 1.500 trabajadores judiciales.

La CGT, por su parte, celebró la decisión y sostuvo que el fallo pone de relieve la gravedad institucional del intento de transferencia. En un comunicado, la central obrera afirmó que la justicia laboral es clave para garantizar el equilibrio entre capital y trabajo y advirtió que su debilitamiento implicaría un retroceso en derechos sociales.

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