La actividad minera en Santa Cruz muestra su impacto directo en la economía con cifras concretas: alrededor de 6.200 puestos de trabajo generados y unos 20 millones de dólares destinados a empresas locales, consolidando al sector como uno de los principales motores productivos de la provincia.
En ese marco, la operación de Newmont en Cerro Negro se destaca por su aporte al empleo y al desarrollo de proveedores, fortaleciendo el entramado económico regional y ampliando oportunidades para pymes y trabajadores locales.
El proyecto no solo impulsa el empleo directo, sino que también dinamiza actividades vinculadas como servicios, logística y comercio, generando un efecto multiplicador en toda la economía santacruceña.
Además, la compañía avanza con programas de capacitación y formación, promoviendo la incorporación de mano de obra calificada y consolidando una base sostenible para el crecimiento futuro del sector.
Este tipo de iniciativas refuerza el rol de la minería como una herramienta clave para el desarrollo federal, con impacto concreto en las comunidades y capacidad de seguir atrayendo inversiones que potencien el crecimiento económico de la región.









