Tras las críticas que generó su gesto en el Festival de Jesús María, el cantor popular salió a aclarar los motivos por los que invitó al presidente Javier Milei a subir al escenario y aseguró que actuó con naturalidad y respeto institucional.
El Chaqueño Palavecino rompió el silencio luego de la polémica que se desató por haber invitado a cantar al presidente Javier Milei durante el Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María, en Córdoba. Frente a los cuestionamientos, el artista negó cualquier intención política y fue contundente: “Lo que menos traté en mi vida es ser alcahuete”.
En declaraciones radiales, el cantante salteño explicó que su accionar no fue una excepción y recordó que suele invitar a subir al escenario a distintas autoridades. En ese sentido, mencionó que en otras oportunidades hizo lo mismo con el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, como parte de un gesto habitual y espontáneo.
Según relató, el encuentro se dio de manera casual mientras él se encontraba cantando. “Lo vi en un palquito donde van los invitados, lo saludé y me pidió cantar ‘Amor salvaje’. Le dije que suba, como a una persona más”, contó en Radio Mitre, y agregó que el Presidente estaba distendido y le pidió no pasar un mal momento frente al público.
Por último, Palavecino aludió a las críticas provenientes de algunos colegas del ambiente artístico y minimizó los cuestionamientos. “Hubo dichos que no vienen al caso”, señaló, al tiempo que remarcó que su actitud fue de respeto hacia la investidura presidencial. “He cantado con tantos tomadores de vino… compartir un momento así no tiene nada de malo, es solo cantar”, concluyó.










