El sector agroindustrial logró un desempeño histórico en el primer cuatrimestre, con exportaciones que crecieron un 18% respecto al año anterior. El volumen total superó las 41 millones de toneladas, alcanzando cifras inéditas para este período. Este resultado evidencia una fuerte recuperación productiva.
El impulso provino de distintos complejos exportadores, con especial protagonismo de cultivos como el girasol y el trigo. También hubo aportes de otras actividades que fortalecieron el conjunto del sector. Esta dinámica permitió sostener un crecimiento amplio y diversificado.
Los principales destinos de exportación se concentraron en mercados estratégicos, consolidando vínculos comerciales clave. La expansión geográfica de los envíos refuerza la inserción internacional del país. El agro se mantiene como un actor central en la economía y en la generación de divisas.









