La disputa de poder dentro del oficialismo sumó un nuevo capítulo con el avance de Karina Milei sobre áreas sensibles vinculadas a los servicios de inteligencia. La designación de Sebastián Pareja al frente de la comisión bicameral que controla la SIDE profundizó la tensión con el asesor presidencial Santiago Caputo.
La pelea interna en el Gobierno de Javier Milei ya no se limita al armado político o a la estrategia electoral. En los últimos días, la disputa entre Karina Milei y el asesor presidencial Santiago Caputo se trasladó al terreno de los organismos de inteligencia, uno de los espacios más sensibles del Estado.
El movimiento que encendió las alarmas fue la llegada de Sebastián Pareja a la presidencia de la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia del Congreso. Desde el entorno de Karina Milei interpretan la jugada como una forma de aumentar el control político sobre la SIDE, un área donde Caputo mantiene fuerte influencia desde el inicio de la gestión libertaria.
Mientras el oficialismo intenta evitar que el conflicto escale públicamente, en la Casa Rosada reconocen que la tensión entre ambos sectores viene creciendo desde hace meses. Las diferencias ya impactan en el manejo político, la estructura partidaria y ahora también en los servicios de inteligencia, en medio de una puja por el control del poder dentro de La Libertad Avanza.










