Desde el sector comercial de Salta alertaron por el impacto de los embargos impulsados por ARCA. Sostienen que las medidas se aplican con rigidez incluso ante atrasos menores. Esto se da en medio de una economía con baja actividad y consumo retraído. La combinación genera un escenario crítico para los comercios.
Los dirigentes remarcaron que muchas empresas arrastran entre varios planes de pago activos. Esto reduce su margen para afrontar nuevas deudas. Además, los costos asociados a los procesos legales agravan la situación. Como resultado, se incrementa el riesgo financiero de los negocios.
En ese contexto, los comerciantes describen un panorama complejo. Señalan que deben priorizar entre gastos esenciales para sostener la actividad. La caída de ingresos impacta directamente en su capacidad de pago. Por eso, advierten que podrían producirse cierres si no hay cambios.









